
Se consumó la sinvergonzonería. El enésimo ataque a la libertad perpetrado por un grupo de aldeanos, pues no pueden llamarse de otra manera.. Una vez más, los nacionalistas y sus cómplices han hecho realidad una prohibición. Otra más en la cuenta. A saber:
-Prohibido estudiar en español en una parte de España.
-Prohibido rotular los comercios en español.
-Prohibido ir a ver los toros.
-Prohibido poner vallas del toro de Osborne en las carreteras, so pena de ser derribados y abandonados por la administración, que se niega a protegerlos como bien de interés cultural.
-Prohibido a EsRadio y a Radio Intercontinental emitir en Cataluña por criticarnos.
-Prohibido que pueda haber emisoras de radio que puedan emitir íntegramente en español, ya que tienen que tener unas cuotas mínimas de catalán por narices (lo cual incluye poner canciones de Sopa de Cabra al lado de Michael Jackson o Coldplay).
De próxima aparición:
-Prohibido vender figuras de flamenca y de toros en las Ramblas.
-Prohibido a los taxistas enarbolar banderas de España aunque hayamos ganado el Mundial.
...
Esbozaré mi posición sobre el tema taurino: nunca me han gustado nada las corridas, me ha parecido hacer un daño innecesario a un animal, si bien no es ni mejor ni peor que otras prácticas de abuso respecto a seres vivos, ya sea la caza, la pesca, los mataderos, los correbous, el toro de la Vega, etc... En todo caso, personalidades como el propio Montilla y su esposa, Joaquín Sabina o Joan Manuel Serrat (nada sospechosos de ser de la llamada "caverna mediática") aman estos festejos.
¿Quién soy yo para decidir prohibir lo que no me gusta?... ¿Me obligan a mí acaso a ir a verlas?... ¿Por qué tengo que decidir yo mandar al paro a toda una serie de gente y perjudicar a otra con efectos colaterales como a los bares de alrededor de la Monumental?...
No me toman el pelo: es un debate politizado, y además ignorante. El propio Lluís Companys presidió corridas en la Monumental en los años 30. Se trata de romper vínculos con el resto de España y de pegar la pataleta por la sentencia del Constitucional.
Y no me vale el ejemplo aislado de Canarias, donde además sí están legalizadas las peleas de gallos: otro ejemplo de hipocresía.
Resumiendo: respeto a los que sin pertenecer a una ideología concreta abogaban por la supresión de los toros por cuestión de maltrato animal; no en ningún caso, a los que lo hacían detrás de una bandera independentista. Tanto tildar de fachas a otros y resulta que los prohibicionistas por excelencia sois vosotros. Qué vergüenza y qué repugnancia dais...
Todo lo que no consideráis genuinamente catalán debe ser derribado y pisoteado cual valla de morlaco de Osborne (también muy dañinas, por lo visto, tanto que ya se han encargado de que no quede ninguna en pie). Ése es vuestro concepto de democracia basado, cómo no, en la construcción nacional de un país ficticio.

6 COMENTARIOS:
La deriva nazionalista en Cataluña ha llegado a una de sus cotas máximas.
La prohibición de los toros – que nada tiene que ver con un supuesto maltrato a los animales, sino con un intento de desespañolización de cualquier nexo que forme parte del acervo cultural común – supone una declaración de guerra formal, un puente de playa de la cada vez más cercana proclamación independentista al modo y manera de Companys en 1934.
Ya no es el simple acoso y persecución contra los castellanos parlantes, a los que dentro de poco les impondrán un brazalete amarillo con una “ñ” bordada, sino que estamos ante una demostración de estalinismo propiciado por ese Zapatero que ha dado alas a los nazis con barretina, hasta el punto que la prohibición es el método elegido para cercar la cada vez más menguada libertad de los ciudadanos.
El zapaterismo no sólo ha hundido economicamente este pais y ha llenado las oficinas del INEM con 5.000.000 de parados,los comedores de Cáritas con un millón doscientos mil dramas diarios y nuestras calles con 9.000.000 de pobres, sino que además ha demolido la Constitución y volado por los aires la unidad nacional.
Acabaremos mal.
Muy mal.
Excelente artículo, amigo.
Conoces mi posición antitaurina. Por ello y, aunque coincido plenamente en tu análisis sobre las verdaderas motivaciones del nacional-socialismo catalán sobre este tema, creo que este espectáculo (más los que citads) correbous, toro de la Vega,... someten a una agonía cruel al animal.
Por otra parte, que deteste las prohibiciones, no significa que no se pueda prohibir nada de nada. Entiendo necesaria la prohibción de las peleas de gallos (ya nos sobre con los parlamentos, por cierto), o las de perros. Considero, asimismo, estas celebraciones en torno al toro un exponente significativo de la crueldad sobre un animal.
LO demás, ya lo sabes, lo he dejado escrito en mi blog.
UN fuerte abrazo.
Claro que no nos obligan a verlas, pero no me fastidia poder verlas si no el hecho de que día a día siguen muriendo toros y a eso lo llaman fiesta. Aunque ahora todo el mundo de repente sea taurino en España, una buena parte nos hemos sabido seguir manteniendo en la postura contraria y nos sentimos orgullosos de eso.
Lo has bordado amigo. Tengo poco que añadir a tu magnífico post. Y además estoy de acuerdo con todo lo que dices. Así es que sólo añadir que yo, que tampoco soy taurino, como tampoco soy cazador, o pescador, estoy en contra de que se prohíban los toros, la caza, o la pesca. Pero no nos cansemos con debates moralistas. Lo que ha pasado en Cataluña sólo tiene una causa: erradicar todo lo español en Cataluña. Una cosa española menos.
Un abrazo.
Hola amigo:
Creo que como dijo un político conocido "España va a cambiar que no la conocerá ni la madre que la parió"
Creo que 'la democracia' mal entendida trajo a una partida de ideólogos en busca de ganarse la vida fácil, convirtiéndose en consejeros y estudiosos de temas que pueden dar los resultados que pretenden los separatistas, porque defender derechos humanos siempre es 'sus' y no nuestros y de todos; igualmente muy mal entendidos y al final lo que tenemos con tanta apertura de criterios, es una sociedad dividida porque dividiendo , es el mejor caldo de cultivo para conseguir lo que se propongan. Vamos perdiendo muchas cosas poco a poco, como las riendas en manos de tanto zampón y pendejo, que quiere figurar en la historia de España por cualquier cosa que rompa símbolos que la identifican en el mundo, porque aún creen que se identifican con un dictador.
Y como las izquierdas dan cabida a todo y las derechas más de lo mismo, al final mancos. Sólo interesa "figurar en el concierto de las naciones"... como dice uno por ahí, pero no por España y sí por su gestión que buena a mala al final les encumbra y se retiran millonarios. ¡Votos!
Un cordial saludo. Ya somos más unidos al pataleo.
Ranita
Natalia, más de lo mismo de siempre. En gran medida de acuerdo contigo, sin compartir ese pesimismo.
Amigo entiendo tu postura. Yo también pienso que todas esas costumbres son pasadas de moda y a extinguir. Sin embargo yo considero que se las ha de dejar morir y educar a las nuevas generaciones en otros valores que les impida continuarlas. Abrazos, amigo.
Alu, a mí nunca me han gustado los toros, pero las prohibiciones continuas que suceden aquí últimamente, menos. Saludos.
Miguel, no se puede decir más claro. Un abrazo.
Pues sí, Ranita Azul, nos queda el pataleo, ante estos políticos cochambrosos que tenemos, que son altamente repulsivos.
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